Blow, Johnny Depp y las drogas

Es un hecho que Johnny Depp es uno de los actores que más me gustan, seguramente por su relación con las películas de Tim Burton y los extraños e interesantes personajes que ha encarnado con mayor o menor acierto en cada una de sus películas.

Llegué a ésta por casualidad, en una de esas tardes en las que se hace tiempo hasta la hora de salir, en las que no sabes qué hacer y te recomiendan "poner una película". Fui a mi montaña de Dvds y decidí tomar el primero que había en la pila, tocó esta historia basada en un libro que se inspira en hecho reales.

Un buen reparto, aunque nunca me ha importado esta cuestión, el largometraje lo condimentan, además de Johnny Depp, Penélope Cruz y el, en ocasiones siniestro, Jordi Mollá (Nadie Conoce A Nadie), un actor con carisma y que me gusta cómo actúa a pesar de su encasillamiento en el panorama cinematográfico.

Blow cuenta la historia de un traficante de drogas y todas las peripecias que vive en su búsqueda de la riqueza, y cómo sus prioridades cambian al cambiar sus circunstancias.

Una película entretenida, con distintos estados de ánimo y altibajos, en el que pasan de forma algo superficial por el asunto de las drogas y se centran en la relación ley-drogas-cárcel, el chico que hace cosas malas lo pagará con creces, un argumento algo manido y que se repite año tras año en el poco inspirado cine hollywoodiense.

No obstante una cinta recomendable para unas horas de relax veraniego.

Con respecto al actor que nos ocupa, Johnny Depp, esta semana estrena Enemigos Públicos, una cinta de gángsters a la antigua usanza que tiene buena pinta, y continúa con el rodaje de Alicia en el País de las Maravillas, video que rayé cuando era muy pequeño de tanto verla, aunque esta vez la historia vendrá aderezada con el siniestro toque del famoso director Tim Burton, lo seguiremos de cerca...